Somos seres imperfectos. O quizá no.
Somos como somos, y el concepto de perfección nos viene impuesto solamente por un trasfondo histórico y cultural. Somos quienes somos; animales de instintos que tratamos de controlar porque necesitamos sentirnos diferentes. Pero eso también es un instinto.
¿Qué hay de noble en intentar convertirnos en quien no somos? ¿Qué sentido tiene imponer a un asesino que no mate o convencer a un pacifista para que mate? Ambas ideas son igual de absurdas. Pues lo que somos, en cada momento, es una suma de resultado constante entre nuestro espíritu y la circunstancia. No hay más factores en el producto.
Pero la verdadera diferencia de nuestro espíritu, entendido como cualquiera que sea el impulso vital que nos mueve, es la capacidad de evolucionar. De convertirnos, bajo las condiciones adecuadas, en algo que no éramos. A esa potencialidad la podemos alimentar, cultivar, favorecer su desarrollo. Pero el cambio únicamente se producirá a un nivel subjetivo, como suma de la voluntad de nuestro espíritu y la circunstancia de su realidad.
Si hay una pauta de cambios, escalada de forma que se establezcan niveles de evolución más o menos deseables, eso sería la humanidad. Pero no podemos definirla en función de criterios, pues no tenemos la perspectiva suficiente. No podemos alejarnos, como un punto inscrito en una recta no es consciente de una tercera dimensión.
Pero se me ocurre, que estando todos igual de condicionados por los instintos, e igual de perdidos en cuanto a qué hacer con ellos, quizá la comprensión pueda marcar la diferencia. La capacidad de entender los motivos más ajenos y de sentirlos como propios para empatizar humanamente y decidir cuál es el punto de mayor acuerdo posible. Quizá la humanidad sea el ponernos de acuerdo sobre qué es la humanidad.
Rammstein - Nebel
La traducción podría ser más poética, pero no está mal... ¡Haber aprendido alemán! :)
La flor
Dos caricias de sol,
dos lametones de agua
(el agua lamiendo tu tallo),
y nacen en tus ojos
dos flores negras, llameantes
que bailan con cada gesto,
con cada pensamiento
que surge detrás de ellos.
Tu pelo,
que parecía lacio y opaco,
brilla y flota sobre tus hombros
en descuidados rizos
traídos de oriente,
impregnados de mar.
Tu sonrisa no cambia nunca,
y nunca controlo del todo
las ganas de besarte brevemente,
rozar tus labios
y tu escote,
que es la casa de mis sueños.
La sala prohibida del templo.
Prefiero morir por hacerlo
que no haberlo profanado.
dos lametones de agua
(el agua lamiendo tu tallo),
y nacen en tus ojos
dos flores negras, llameantes
que bailan con cada gesto,
con cada pensamiento
que surge detrás de ellos.
Tu pelo,
que parecía lacio y opaco,
brilla y flota sobre tus hombros
en descuidados rizos
traídos de oriente,
impregnados de mar.
Tu sonrisa no cambia nunca,
y nunca controlo del todo
las ganas de besarte brevemente,
rozar tus labios
y tu escote,
que es la casa de mis sueños.
La sala prohibida del templo.
Prefiero morir por hacerlo
que no haberlo profanado.
yoyoyoyoyoyoyoyoyoyoyoyoyoyoyoyo
Las decisiones que tomo,
son yo
y cuando me equivoco,
soy yo.
Los ratos que me odio,
soy yo
y si me brillan los ojos,
son yo.
La tentación y el demonio
son yo
y lo mas noble en mi alma
soy yo.
Me es fácil engañarme,
soy yo,
pero hasta mis mentiras
son yo.
Mi miedo al egoísmo
soy yo
y ojalá fuera yo
cada yo que hay en mi vida.
son yo
y cuando me equivoco,
soy yo.
Los ratos que me odio,
soy yo
y si me brillan los ojos,
son yo.
La tentación y el demonio
son yo
y lo mas noble en mi alma
soy yo.
Me es fácil engañarme,
soy yo,
pero hasta mis mentiras
son yo.
Mi miedo al egoísmo
soy yo
y ojalá fuera yo
cada yo que hay en mi vida.
Matthew Herbert's Big Band & Jamie Lidell - Everything's changed
Everything's changed
Everything's changed
The closer I get to the top
The more it feels strange
Everything's moved
Everyone move
The closer I get to the drop
The more that I lose
If and or when I might stop
Please do not follow me
If and or when I might drop
Please don't swallow me
Turning round
The sound of falling
Everything's new
Everything's new
The closer I get to the drop
The more my vision pulls me through
Somethings the same
Somethings don't change
The passing of others below
Always remains
If and or when I might stop
Please don't follow me
Down
Please don't follow me
If and or when I might drop
Please don't swallow me
Please don't follow me
Humo
Andando por la calle, hoy soy un loco que oye música en sus adentros. Que habla solo o gesticula o canturrea, o blasfema al paso de unos jóvenes ruidosos. Gris como las rosas bañadas en humo de esa magnífica iglesia que hay junto al parque donde me emborrachaba, donde probé algunas de mis primeras decepciones en forma de polvo, o de humo.
Una sirena quiere colarse en mi canción y se disfraza del ritmo atroz de mi paso. Y aún, antes de disiparse como humo, consigue que me quite un casco para cerciorarme de que no es parte de la canción, un arreglo al que no había hecho caso antes. Como esas rosas que han plantado en el patio de la iglesia, donde el ángel caído me engañaba con falsos milagros. La policía deja el humo teñido de azul y rojo y las rosas se tiñen un poco más de humo.
Una chica lo suficientemente joven como para hacerme sentir mal por mirarla hace que me aparte, para no entrometerme en su espacio. Su uniforme huele al humo de los primeros cigarros, a escondidas en el baño o en el patio. Casi asustado reculo tanto que me araño el brazo con el granito de la pared. Gris, frío y brillante, me recuerda a las rosas ahumadas de la iglesia con la que acabo de chocar.
En el interior del patio, las rosas respiran humo como los feligreses en el interior; mientras, el cura, cansado de humo intenta agarrarse a su fe, que se desvanece como el humo. En la puerta un caballero gris espera a que se confiese su señora, fumando un puro. Cuando atravieso el humo azul, espeso, y vuelvo a salir al humo de mi ciudad, al doblar la esquina, y enfilar el callejón humeante, me enciendo un cigarro. Y como un loco, porque sí, hasta orgulloso, al ritmo de mi música, lloro humo.
Una sirena quiere colarse en mi canción y se disfraza del ritmo atroz de mi paso. Y aún, antes de disiparse como humo, consigue que me quite un casco para cerciorarme de que no es parte de la canción, un arreglo al que no había hecho caso antes. Como esas rosas que han plantado en el patio de la iglesia, donde el ángel caído me engañaba con falsos milagros. La policía deja el humo teñido de azul y rojo y las rosas se tiñen un poco más de humo.
Una chica lo suficientemente joven como para hacerme sentir mal por mirarla hace que me aparte, para no entrometerme en su espacio. Su uniforme huele al humo de los primeros cigarros, a escondidas en el baño o en el patio. Casi asustado reculo tanto que me araño el brazo con el granito de la pared. Gris, frío y brillante, me recuerda a las rosas ahumadas de la iglesia con la que acabo de chocar.
En el interior del patio, las rosas respiran humo como los feligreses en el interior; mientras, el cura, cansado de humo intenta agarrarse a su fe, que se desvanece como el humo. En la puerta un caballero gris espera a que se confiese su señora, fumando un puro. Cuando atravieso el humo azul, espeso, y vuelvo a salir al humo de mi ciudad, al doblar la esquina, y enfilar el callejón humeante, me enciendo un cigarro. Y como un loco, porque sí, hasta orgulloso, al ritmo de mi música, lloro humo.
La última obsesión
Leo en tus ojos como un cuento infantil, o me engaño como un niño.
Me costaría muy poco obsesionarme contigo, y que llegaras a aborrecerme.
Tengo mucho tiempo para pensar, para pensarte sobre mi, hacia mi, en mi, por mi.
Tiempo que sigue pasando, ahogando una sonrisa por segundo.
Y tu calle, camino de cierto lugar, dejó de ser una calle cualquiera.
Como no lleva al alivio, me castigo con vinagre sobre llagas enmohecidas
Prefiero idealizarte a conocerte, y morir a no intentarlo.
Y para evitar tentaciones, me arrancaría el rabo de cuajo
No te asustes si te llega, en un paquete de Correos.
Y así puedo pasar mi vida, escribiendo prosas castradas
versos sin rima, sin ritmo, sin belleza ni sangre en las líneas.
El fantasma de una meretriz bajo la fría luna creciente
me alimenta lo mismo que tus recuerdos, u otros.
Soy tu demonio fogoso, la perdición dulce, justicia poética.
El vicio perverso que pasea a tu lado sin que nadie lo vea.
Acércate, llama verdosa. Abrasa y contamina esta piel virgen de sur, de color.
Apaguemos las luces donde nadie nos vea, y acostémonos a ciegas.
Imagina lo que yo sueño, y verás que vale la pena.
La lágrima oscura, de la que puedo librarte a base de mi llanto...
y con una caricia.
Me costaría muy poco obsesionarme contigo, y que llegaras a aborrecerme.
Tengo mucho tiempo para pensar, para pensarte sobre mi, hacia mi, en mi, por mi.
Tiempo que sigue pasando, ahogando una sonrisa por segundo.
Y tu calle, camino de cierto lugar, dejó de ser una calle cualquiera.
Como no lleva al alivio, me castigo con vinagre sobre llagas enmohecidas
Prefiero idealizarte a conocerte, y morir a no intentarlo.
Y para evitar tentaciones, me arrancaría el rabo de cuajo
No te asustes si te llega, en un paquete de Correos.
Y así puedo pasar mi vida, escribiendo prosas castradas
versos sin rima, sin ritmo, sin belleza ni sangre en las líneas.
El fantasma de una meretriz bajo la fría luna creciente
me alimenta lo mismo que tus recuerdos, u otros.
Soy tu demonio fogoso, la perdición dulce, justicia poética.
El vicio perverso que pasea a tu lado sin que nadie lo vea.
Acércate, llama verdosa. Abrasa y contamina esta piel virgen de sur, de color.
Apaguemos las luces donde nadie nos vea, y acostémonos a ciegas.
Imagina lo que yo sueño, y verás que vale la pena.
La lágrima oscura, de la que puedo librarte a base de mi llanto...
y con una caricia.
Alice Cooper - Poison
Los subtítulos podrían ser mejores, pero dan una idea a quién no coja la letra de primeras.
A una niña
Me pueden las ganas de tenerte.
De que mis palmas arañen tu piel
descubriéndote pliegues
de los que no eras consciente.
La razón recula ante ti,
y se marcha de rodillas.
Y el animal que no piensa,
que solo gruñe y babea,
toma el control de mi sangre.
Si no fuera por tu pelo
suave cayendo hacia el lado.
La cicatriz en tu espalda.
Si no fuera por las curvas y relieves,
por el mapa del deseo que encarcela tu ropa...
Si no fuera por tu risa
ante mi juicio anulado,
sin siquiera tú saberlo
con tus ojillos traviesos.
Si no fuera por el fuego...
Si no fueras otra musa,
- súcubo que me desprecia,
diosa cautiva en un cuerpo -
serías agua que fluye,
serías niña en mi cama.
De que mis palmas arañen tu piel
descubriéndote pliegues
de los que no eras consciente.
La razón recula ante ti,
y se marcha de rodillas.
Y el animal que no piensa,
que solo gruñe y babea,
toma el control de mi sangre.
Si no fuera por tu pelo
suave cayendo hacia el lado.
La cicatriz en tu espalda.
Si no fuera por las curvas y relieves,
por el mapa del deseo que encarcela tu ropa...
Si no fuera por tu risa
ante mi juicio anulado,
sin siquiera tú saberlo
con tus ojillos traviesos.
Si no fuera por el fuego...
Si no fueras otra musa,
- súcubo que me desprecia,
diosa cautiva en un cuerpo -
serías agua que fluye,
serías niña en mi cama.
Al volver de aquella guerra
Pretendí encontrar refugio,
y dormir al suave abrigo
de la curva de tu cuello
al volver de aquella guerra.
Tracé planos en las nubes
A juego con nuestros dioses.
Puse nombre a las farolas,
Constelaciones de hileras.
Invoqué música y ruido,
Para ti, para escaparnos.
Y bailamos en la punta
De una pirámide rota.
Con mi dolor y tu angustia
Con una falsa bandera
Quisimos quemar en hogueras
Yo la angustia y tú el dolor
Y en el templo de la noche
Consumamos a un vampiro.
Infecto, ignorante, impuro
E incapaz de conmoverse
Vástago de vicioso letargo,
Pura indolencia viscosa.
Sin nombre, sin fe, sin alma.
Trece uñas, todo espalda.
No sabíamos cuidarlo,
Por desgracia era inmortal.
Y nos costó siete vidas
Ahogarlo en lava bendita.
Al volver de aquella guerra
Pretendí encontrar refugio.
En la curva de tu cuello,
Para dormir abrigado.
Pero en el mismo momento
En que te vi, vi mi alma;
La primera vez que amé,
Se fue mi ángel de la guarda.
y dormir al suave abrigo
de la curva de tu cuello
al volver de aquella guerra.
Tracé planos en las nubes
A juego con nuestros dioses.
Puse nombre a las farolas,
Constelaciones de hileras.
Invoqué música y ruido,
Para ti, para escaparnos.
Y bailamos en la punta
De una pirámide rota.
Con mi dolor y tu angustia
Con una falsa bandera
Quisimos quemar en hogueras
Yo la angustia y tú el dolor
Y en el templo de la noche
Consumamos a un vampiro.
Infecto, ignorante, impuro
E incapaz de conmoverse
Vástago de vicioso letargo,
Pura indolencia viscosa.
Sin nombre, sin fe, sin alma.
Trece uñas, todo espalda.
No sabíamos cuidarlo,
Por desgracia era inmortal.
Y nos costó siete vidas
Ahogarlo en lava bendita.
Al volver de aquella guerra
Pretendí encontrar refugio.
En la curva de tu cuello,
Para dormir abrigado.
Pero en el mismo momento
En que te vi, vi mi alma;
La primera vez que amé,
Se fue mi ángel de la guarda.
La eclosión
Últimamente, me estoy esforzando por tener una vida. No es que quiera, realmente, pero entiendo que no se puede vivir sin tener una vida. Hasta el momento, no he encontrado razones para morir, así que lo perfecto sería vivir, pero no tener vida. Hibernar todo el año, sin parar ni para comer.
Me gustaría poder aguantar años sin comer, meditando bajo una higuera, rígido y petrificado. Ver pasar las eras y sus gentes, limitándome a reír y a llorar para mis adentros.
Como no se puede ir contra la realidad de uno mismo, mientras alcanzo mi Nirvana personal, tengo que obligarme a salir. Forzarme a ser encantador, a utilizar los dones de los que renegué para llegar a destinos que, a priori, no me interesan. En todo caso, esforzarme porque me interese más el camino que la meta.
Esperar pacientemente la eclosión. Ir vomitando poco a poco mis entrañas, bilis y pus. Limpiarme por dentro y por fuera y quedarme solo con quien quiero ser. Creerme todo lo que me digo, ser capaz de darme la vuelta hacia fuera aunque nadie me mire.
Pero cuando acabe, no quiero estar solo. Quiero sentirme parte de alguien, quiero volver a sentir su presencia en mi sangre. Estaré cansado, y querré un abrazo egoista, querré que quieras besarme.
I play russian roulette everyday -a man's sport- with a bullet called life. But, you know? Every time I try to go where I really want to be is already where I am. CAUSE I'M ALREADY THERE!!!
Me gustaría poder aguantar años sin comer, meditando bajo una higuera, rígido y petrificado. Ver pasar las eras y sus gentes, limitándome a reír y a llorar para mis adentros.
Como no se puede ir contra la realidad de uno mismo, mientras alcanzo mi Nirvana personal, tengo que obligarme a salir. Forzarme a ser encantador, a utilizar los dones de los que renegué para llegar a destinos que, a priori, no me interesan. En todo caso, esforzarme porque me interese más el camino que la meta.
Esperar pacientemente la eclosión. Ir vomitando poco a poco mis entrañas, bilis y pus. Limpiarme por dentro y por fuera y quedarme solo con quien quiero ser. Creerme todo lo que me digo, ser capaz de darme la vuelta hacia fuera aunque nadie me mire.
Pero cuando acabe, no quiero estar solo. Quiero sentirme parte de alguien, quiero volver a sentir su presencia en mi sangre. Estaré cansado, y querré un abrazo egoista, querré que quieras besarme.
I play russian roulette everyday -a man's sport- with a bullet called life. But, you know? Every time I try to go where I really want to be is already where I am. CAUSE I'M ALREADY THERE!!!
Tú no tienes la culpa. No me creas.
Tú no tienes la culpa de no oler a tabaco.
El sol no pudo ocultarse para no vernos juntos,
y ahora nos quedan frías lunas de enero.
No me creas, pero tengo ganas de amarte.
Aún no me sale, y embadurno las paredes de miedo.
Me destinto como un Bic azul.
Tú no tienes la culpa de no tener rasgos ni curvas.
Si pudiera abrazarte, si no fueras lava gris entre mis manos,
estaría contigo hasta que me odiases.
No me creas, pero te necesito.
Te necesito para llenar un hueco que no se amolda a tu forma.
Necesito follarte hasta que encajemos.
Tú no tienes la culpa de que quiera ser usado.
Quizá además quieras un perro, rabioso y sin bozal,
deseoso de doler y ser dolido.
Lo hablaremos una tarde, y espero que se nos haga de noche.
Pero te advierto ya. Tú no tienes la culpa. No me creas.
El sol no pudo ocultarse para no vernos juntos,
y ahora nos quedan frías lunas de enero.
No me creas, pero tengo ganas de amarte.
Aún no me sale, y embadurno las paredes de miedo.
Me destinto como un Bic azul.
Tú no tienes la culpa de no tener rasgos ni curvas.
Si pudiera abrazarte, si no fueras lava gris entre mis manos,
estaría contigo hasta que me odiases.
No me creas, pero te necesito.
Te necesito para llenar un hueco que no se amolda a tu forma.
Necesito follarte hasta que encajemos.
Tú no tienes la culpa de que quiera ser usado.
Quizá además quieras un perro, rabioso y sin bozal,
deseoso de doler y ser dolido.
Lo hablaremos una tarde, y espero que se nos haga de noche.
Pero te advierto ya. Tú no tienes la culpa. No me creas.
Nada ha cambiado
Te echo de menos. Nada ha cambiado, sigo pensando en ti todo el tiempo. Incluso cuando no quiero, no debería o no hay razón aparente. El mundo me recuerda a ti porque solo tú le das sentido. El resto es una peli mala.
Me he ido a la otra punta del mundo, solo para poder pensar que estamos un poco más cerca. Casi podía sentirte, casi te he olido. No hay nada que pueda alejarte de mi, nada ha cambiado.
Y aquí estoy, escribiéndote de nuevo para poder pedirte que no me leas, que no me llames. Al fin ha pasado algo, o no. Al cerrar los ojos sigo viéndote en la cama, sigo acariciando tu cara cuando no creo ver a nadie. Sigo saltando como un resorte cada vez que suena mi móvil.
Sé que tú no estás sufriendo. Sé que ahora mismo estás bien, y probablemente decidida a cumplir mi promesa. Nunca tuve palabra, salvo un manual de una sola regla. En caso de duda, sigo deseando ser tu perro, eso no ha cambiado. Y sólo me consuela que aunque ya estés casada, muerta y enterrada para el mundo, sabes que estamos hechos para estar juntos.
Nunca podré dejar de escribirte, mi musa desde antes de conocerte. Nunca podré olvidar cuánto se quedó por hacer, qué claro estaba todo, y cómo nos amamos. En presente eternamente. Nada ha cambiado.
Me he ido a la otra punta del mundo, solo para poder pensar que estamos un poco más cerca. Casi podía sentirte, casi te he olido. No hay nada que pueda alejarte de mi, nada ha cambiado.
Y aquí estoy, escribiéndote de nuevo para poder pedirte que no me leas, que no me llames. Al fin ha pasado algo, o no. Al cerrar los ojos sigo viéndote en la cama, sigo acariciando tu cara cuando no creo ver a nadie. Sigo saltando como un resorte cada vez que suena mi móvil.
Sé que tú no estás sufriendo. Sé que ahora mismo estás bien, y probablemente decidida a cumplir mi promesa. Nunca tuve palabra, salvo un manual de una sola regla. En caso de duda, sigo deseando ser tu perro, eso no ha cambiado. Y sólo me consuela que aunque ya estés casada, muerta y enterrada para el mundo, sabes que estamos hechos para estar juntos.
Nunca podré dejar de escribirte, mi musa desde antes de conocerte. Nunca podré olvidar cuánto se quedó por hacer, qué claro estaba todo, y cómo nos amamos. En presente eternamente. Nada ha cambiado.
La sorpresa que nunca es
Todos los días al llegar a casa espero una sorpresa. Como un niño abro el portal, compruebo el correo corriendo (no suele haber más que publicidad de restaurantes a domicilio), y subo corriendo los 54 peldaños hasta mi puerta mientras fantaseo con cuál sería el regalo.
Entro en casa y me dirijo al salón por si acaso mi sorpresa ha llegado antes de tiempo y está viendo la tele, a ver si al menos alguien ha organizado una fiesta. No hay nadie, así que me conformo buscando algún aparato nuevo, una peli en DVD que alguien ha comprado, un juego de ordenador o de play... Nada, las cajas vacías de las pizzas de anoche, restos de ceniza y una litrona rellena de agua fresca. No hay sorpresa.
De camino a la cocina me mentalizo para entrar en mi cuarto. Primero paso por aquella para hacerme una idea de cómo de llena está la nevera, qué hay que cocinar antes de que se ponga malo y qué voy a cenar. No suele decepcionarme encontrar más condimentos y salsas a medias que comida en la nevera. La luz interior nunca funcionó, pero es mejor así, porque el panorama dentro suele ser desolador. Gracias a Dios siempre hay quien te trae la cena a casa por encargo, y me ha dejado su publicidad en el buzón.
El momento más duro siempre es mi habitación. No voy a quedarme, sólo a dejar el abrigo, el libro, el ipod... Pero no puedo evitar acercarme a la puerta nervioso.
Los Reyes Magos nunca se acuerdan de mí en enero. Tal vez hayan revisado mi comportamiento, y dándose cuenta de que no soy mal tipo, la hayan drogado para traerla. (Es probable que no haya nadie, acuérdate) Quizá simplemente ella misma se haya animado a darme una alegría, y me está esperando dentro, sentada en la cama. A lo mejor lleva un rato esperando y ha decidido tumbarse en ella, sin pantalones para estar más cómoda. (Sabes que no va a pasar... ¿por qué te torturas?). Ya me parece sentir el tacto de sus muslos en mi cara.
Abro la puerta asustado, ya no nervioso. El edredón y la manta embarullados pueden parecer la sombra que anhelo. Pero sólo antes de encender la luz. No hay grito de ¡sorpresa!, ni ojos que respondan al miedo en los míos. ¿Y qué cojones esperabas? Deja el abrigo, el libro, el ipod. Sigue soñando.
Entro en casa y me dirijo al salón por si acaso mi sorpresa ha llegado antes de tiempo y está viendo la tele, a ver si al menos alguien ha organizado una fiesta. No hay nadie, así que me conformo buscando algún aparato nuevo, una peli en DVD que alguien ha comprado, un juego de ordenador o de play... Nada, las cajas vacías de las pizzas de anoche, restos de ceniza y una litrona rellena de agua fresca. No hay sorpresa.
De camino a la cocina me mentalizo para entrar en mi cuarto. Primero paso por aquella para hacerme una idea de cómo de llena está la nevera, qué hay que cocinar antes de que se ponga malo y qué voy a cenar. No suele decepcionarme encontrar más condimentos y salsas a medias que comida en la nevera. La luz interior nunca funcionó, pero es mejor así, porque el panorama dentro suele ser desolador. Gracias a Dios siempre hay quien te trae la cena a casa por encargo, y me ha dejado su publicidad en el buzón.
El momento más duro siempre es mi habitación. No voy a quedarme, sólo a dejar el abrigo, el libro, el ipod... Pero no puedo evitar acercarme a la puerta nervioso.
Los Reyes Magos nunca se acuerdan de mí en enero. Tal vez hayan revisado mi comportamiento, y dándose cuenta de que no soy mal tipo, la hayan drogado para traerla. (Es probable que no haya nadie, acuérdate) Quizá simplemente ella misma se haya animado a darme una alegría, y me está esperando dentro, sentada en la cama. A lo mejor lleva un rato esperando y ha decidido tumbarse en ella, sin pantalones para estar más cómoda. (Sabes que no va a pasar... ¿por qué te torturas?). Ya me parece sentir el tacto de sus muslos en mi cara.
Abro la puerta asustado, ya no nervioso. El edredón y la manta embarullados pueden parecer la sombra que anhelo. Pero sólo antes de encender la luz. No hay grito de ¡sorpresa!, ni ojos que respondan al miedo en los míos. ¿Y qué cojones esperabas? Deja el abrigo, el libro, el ipod. Sigue soñando.
The blood, the sweat, the tears
Yes I walk the righteous
Many men have walked before
And this pain's held
A broken shell
Straight shackled onto the floor
So welcome to the world
That i lived in
Puking up bile and hate
My world has turned
To false inclusion
Sickening broken state
But then I'll see
There's things in me
That make you want it
More than you
But I deny all this
Cause pain was my bliss
Get wasted on self destruct
Just hold on to the edge
It's all about
The blood, the sweat, the tears
Attribute to the strength
Built through the years
Yes i walk the path
That gives me
Confidence strong and pure
Now i realize
That freedom rises
From confronting the source
I built these walls around me
And I can break them all away
I'll focus all the strength I call
Into unstoppable energy
so hold on to the edge
It's all about
The blood, the sweat, the tears
Attribute to the strength
Built through the years
Hold on
I'm not falling
Not falling down again
It's all about
The blood, the sweat, the tears
Attribute to the strength
Built through the years
Believe me that
Time will sear the wound
Time will sear the wound
Time will seal the wound
Memoria de soldado
Los soldados de verdad no hacen trincheras. Cavamos agujeros en el suelo, para que la misma Tierra nos proteja en su seno. La mayoría hemos olvidado quienes éramos antes de llegar, si es que no nacimos así. Sin corazón ni alma, sin más necesidad que la de estar alerta. Comer, beber o masturbarse no sirve de nada, y por lo tanto no cabe, y por lo tanto no pensamos en ello.
Recuerdo haber soñado con una mujer. En mi sueño nos hacíamos promesas sin sentido que no hubiéramos podido cumplir con todas nuestras fuerzas. Fuerzas que no puedo gastar en gilipolleces. Recuerdo un camino de vuelta a alguna parte, pero sé que nunca estuve allí. Los hombres de verdad no recuerdan. Con esa mirada de los mil metros, en todo caso, pero nunca con melancolía.
Soy el soldado perfecto. Hace tiempo que estoy muerto, por lo que eso ya no me preocupa. Nada me ata. Soy tan libre que no tiene sentido, no encuentro placer en nada, perdida la inocencia de vivir. Sé que debo matar, y que puedo robar y violar sin que sea reprochable. Al menos haciéndolo sé que algo cuadra, hay un poco más de causalidad y un poco menos de entropía. Estoy más a gusto en el útero frío de la Tierra que me ama. Y compartimos gusanos.
Recuerdo haber soñado con una mujer. En mi sueño nos hacíamos promesas sin sentido que no hubiéramos podido cumplir con todas nuestras fuerzas. Fuerzas que no puedo gastar en gilipolleces. Recuerdo un camino de vuelta a alguna parte, pero sé que nunca estuve allí. Los hombres de verdad no recuerdan. Con esa mirada de los mil metros, en todo caso, pero nunca con melancolía.
Soy el soldado perfecto. Hace tiempo que estoy muerto, por lo que eso ya no me preocupa. Nada me ata. Soy tan libre que no tiene sentido, no encuentro placer en nada, perdida la inocencia de vivir. Sé que debo matar, y que puedo robar y violar sin que sea reprochable. Al menos haciéndolo sé que algo cuadra, hay un poco más de causalidad y un poco menos de entropía. Estoy más a gusto en el útero frío de la Tierra que me ama. Y compartimos gusanos.
Era todo lo que querías
Me ha alejado tanto que he tenido que marcharme.
Ni siquiera ha tenido que pedirlo.
Siempre fui la cabeza más fría y el corazón más blando.
He estado ahí hasta para suicidarme.
No tengo ganas de una carrera de fondo.
No es un campo de batalla,
ni soy tan cobarde como para no saber retirarme.
Sólo soy todo lo que quiere.
Te equivocas.
Era todo lo que quería.
Ni siquiera ha tenido que pedirlo.
Siempre fui la cabeza más fría y el corazón más blando.
He estado ahí hasta para suicidarme.
No tengo ganas de una carrera de fondo.
No es un campo de batalla,
ni soy tan cobarde como para no saber retirarme.
Sólo soy todo lo que quiere.
Te equivocas.
Era todo lo que quería.
Deadly Kiss - Kyuss
Look into my face now
Stare into my eyes
Hellfire in my veins
in my veins
in my veins
in my vein, yeah.
I can see through your eyes,
Its no disguise to me,
I can see through the lies,
No one can make a fool of me.
Drowning in your lonliness,
Want to bring me down with you.
No one buys your innocence,
Gonna' break your walls in two.
Well in two,
Well in two.
No one buys it,
No one wanted to,
With you,
You,
Fuck you.
Dig your grave for two.
Walk my way,
Get out of my way.
Well I wanted you,
I saw right through ya.
Well I'm your man,
You'll understand,
You'll pay the price,
To live in a paradise.
Look into my face now,
Stare into my eyes.
Hellfire in my veins,
In my veins,
In my veins,
In my vein yeah.
I can see through your eyes,
Well its no disguise to me.
I can see through the lies,
No one can make a fool of me.
I'm drowning in your lonliness,
Want to bring me down with you.
No one buys your innocence,
Gonna break your walls in two.
Well in two,
Well in two.
Well no one buys it,
No one wanted to,
With you,
You,
Fuck you.
Dig your grave for two.
Para un miércoles
Resulta que tú me conocías más que yo a tí. Aún no entiendo qué morbo te hace venir a mi cueva, pero estaba deseando ver qué tal quedabas en ella. Me halaga tu interés, tus preguntas. Tanto que se me ha olvidado preguntarte nada hasta por la mañana. Me han fascinado tu curiosidad y tu franqueza. Eres ligereza y transparencia.
Se me ha hecho raro despertar en silencio. Primero he pensado: "llegas tarde", pero he caído en que no tienes prisa. Perdona por despertarte con sollozos, gracias por convertirlos en ritmo. Un ritmo roto, intenso, que sólo puede entender quien lo tiene dentro. Gracias también por disfrutar de él, por dejarte urilizar.
Espero que me estés esperando. Espero que quieras repetir, y seguir entendiendo mis secretos. Hoy voy a hacerte esperar. Voy a jugar a saber lo que estás pensando. Espero que sea lo mismo que yo estoy pensando. Casi sé que es así. Mañana es viernes, y repetimos.
Se me ha hecho raro despertar en silencio. Primero he pensado: "llegas tarde", pero he caído en que no tienes prisa. Perdona por despertarte con sollozos, gracias por convertirlos en ritmo. Un ritmo roto, intenso, que sólo puede entender quien lo tiene dentro. Gracias también por disfrutar de él, por dejarte urilizar.
Espero que me estés esperando. Espero que quieras repetir, y seguir entendiendo mis secretos. Hoy voy a hacerte esperar. Voy a jugar a saber lo que estás pensando. Espero que sea lo mismo que yo estoy pensando. Casi sé que es así. Mañana es viernes, y repetimos.
How To Disappear Completely
That there
That's not me
I go
Where I please
I walk through walls
I float down the Liffey
I'm not here
This isn't happening
I'm not here
I'm not here
In a little while
I'll be gone
The moment's already passed
Yeah it's gone
And I'm not here
This isn't happening
I'm not here
I'm not here
Strobe lights and blown speakers
Fireworks and hurricanes
I'm not here
This isn't happening
I'm not here
I'm not here
Gracias por la música

Era un chico de pueblo, con un don que le venía grande.
Una chaqueta de lana con olor a humo, heroína y orina.
Espantapájaros adicto, doblado por un dolor
que no le dejó hacer regalos ni morir.
Ahora que reconozco tu letra, te respeto menos.
Estar cerca de un gran hombre es manosear un grabado a diario.
A la larga, papel sucio y leyendas de lo que fue.
Y la ingratitud conlleva Tourette en el alma.
Agradecemos tu preocupación, y amamos lo que no eras.
Yo tampoco soy especial, violémonos.
Tu hija tendrá su venganza a través del punk-rock.
Sé que nos miras desde un lago de fuego.
Sentimientos de pescado muerto, de frías perlas.
Creo que a ratos te entiendo.
Gracias por la música.
Y nada más.
Pasión e inocencia
La ilusión se me escapa con la vida. Cada día me siento menos capaz de ilusionarme, de apasionarme. De engañarme por exceso y no por defecto. Por mucho que me convenzo de que todo va a ir mejor de lo que imagino, ya no me lo creo.
En este estado, es difícil tomar decisiones. Apenas puedo buscar el viento con mis velas agujereadas y laxas. Cada pequeña ráfaga me encara a un horizonte distinto que tampoco alcanzo a ver. Con mis últimas fuerzas, querría cambiar el viento.
Decidir sin pasión, actuar sin inocencia. Os protejo de mí. Como un perro de pueblo que no distingue las caricias, y rehuye cualquier mano en alto. Cuando decida atacar, enloquecido, hará pagar a su presa por todos. Ese día seremos libres. Libres de responder a las caricias con cariño. Libres de huir o morder, o hacer levas en la perrera y tomar las calles.
Con pasión, e inocencia. Con ilusión, y decidido.
En este estado, es difícil tomar decisiones. Apenas puedo buscar el viento con mis velas agujereadas y laxas. Cada pequeña ráfaga me encara a un horizonte distinto que tampoco alcanzo a ver. Con mis últimas fuerzas, querría cambiar el viento.
Decidir sin pasión, actuar sin inocencia. Os protejo de mí. Como un perro de pueblo que no distingue las caricias, y rehuye cualquier mano en alto. Cuando decida atacar, enloquecido, hará pagar a su presa por todos. Ese día seremos libres. Libres de responder a las caricias con cariño. Libres de huir o morder, o hacer levas en la perrera y tomar las calles.
Con pasión, e inocencia. Con ilusión, y decidido.
I just want something I can never have
I still recall the taste of your tears
Echoing your voice just like the ringing in my ears
My favorite dreams of you still wash ashore
Scraping through my head till I don't want to sleep anymore
You make this all go away
You make this all go away
I'm down to just one thing and I'm starting to scare myself
You make this all go away
You make this all go away
I just want something
I just want something I can never have
You always were the one to show me how
Back then I couldn't do the things that I can do now
This thing is slowly taking me apart
Grey would be the color if I had a heart
Come on tell me
You make this all go away
You make this all go away
I'm down to just one thing and I'm starting to scare myself
You make this all go away
You make this all go away
I just want something
I just want something I can never have
In this place it seems like such a shame
Though it all looks different now, I know it's still the same
Everywhere I look you're all I see
Just a fading fucking reminder of who I used to be
Come on tell me
You make this all go away
You make this all go away
I'm down to just one thing and I'm starting to scare myself
You make this all go away
You make this all go away
I just want something
I just want something I can never have
I just want something I can never have
Ser dos, o medio
No se puede ser dos personas a la vez.
Porque nunca eres de verdad,
no eres nadie.
La mitad de tí siempre te da asco.
No te caben dos vidas dentro,
y mientras sueñas con ambas
no vives ninguna.
No hay pedestal para dos.
No se puede ser a ratos,
según para qué
y según con quién.
Nadie puede porque cansa.
Las mitades encajan.
Tres son multitud.
Se busca mitad.
Porque nunca eres de verdad,
no eres nadie.
La mitad de tí siempre te da asco.
No te caben dos vidas dentro,
y mientras sueñas con ambas
no vives ninguna.
No hay pedestal para dos.
No se puede ser a ratos,
según para qué
y según con quién.
Nadie puede porque cansa.
Las mitades encajan.
Tres son multitud.
Se busca mitad.
Fotosíntesis
Esta mañana nuestro Sol casi calentaba, reclamando protagonismo de repente. Aún está lejos, pero gracias, señor Sol. Hoy todo el mundo tenía sombra.
Sin embargo, la noche es fría, de invierno. Perfecta para una manta y un abrazo hasta el amanecer. Justo cuando mi Luna se irá espantada y remolona. Será una noche triste.
De sol a sol hacemos sombras. Por la noche somos sinceros, agotados de fingir. Salvo el que está solo, que aún finge que no le importa. Finge que nadie le ve porque está oscuro.
No mires el Sol ni la Luna. Estás solo todo el rato y apenas haces sombra.
Es que el negro, absorbe la luz. Es la fotosíntesis malvada.
Sin embargo, la noche es fría, de invierno. Perfecta para una manta y un abrazo hasta el amanecer. Justo cuando mi Luna se irá espantada y remolona. Será una noche triste.
De sol a sol hacemos sombras. Por la noche somos sinceros, agotados de fingir. Salvo el que está solo, que aún finge que no le importa. Finge que nadie le ve porque está oscuro.
No mires el Sol ni la Luna. Estás solo todo el rato y apenas haces sombra.
Es que el negro, absorbe la luz. Es la fotosíntesis malvada.
Every little thing she does is magic
Though Ive tried before to tell her
Of the feelings I have for her in my heart
Every time that I come near her
I just lose my nerve
As Ive done from the start
Every little thing she does is magic
Everything she do just turns me on
Even though my life before was tragic
Now I know my love for her goes on
Do I have to tell the story
Of a thousand rainy days since we first met
Its a big enough umbrella
But its always me that ends up getting wet
Every little thing she does is magic
Everything she do just turns me on
Even though my life before was tragic
Now I know my love for her goes on
I resolve to call her up a thousand times a day
And ask her if shell marry me in some old fashioned way
But my silent fears have gripped me
Long before I reach the phone
Long before my tongue has tripped me
Must I always be alone?
Every little thing she does is magic
Everything she do just turns me on
Even though my life before was tragic
Now I know my love for her goes on
Lo que queda de las rebajas
Soy lo que queda de las rebajas.
El culo de una copa
que olvidé anoche junto a la cama.
Un cuadro en el ala cerrada,
un concierto sin público,
las aulas de un colegio en Agosto.
El arpa que nadie llegará a tocar,
un castillo sin historia,
Spiderman en el polo.
Todo está en su sitio.
Y sin embargo no hay nada,
y nada se echa de menos.
Fidelidad en la masturbación.
Soy la mitad de tí que me falta
la que te pesa.
Soy nada, pero da igual.
Todo sigue adelante.
Soy lo que está pasando.
El culo de una copa
que olvidé anoche junto a la cama.
Un cuadro en el ala cerrada,
un concierto sin público,
las aulas de un colegio en Agosto.
El arpa que nadie llegará a tocar,
un castillo sin historia,
Spiderman en el polo.
Todo está en su sitio.
Y sin embargo no hay nada,
y nada se echa de menos.
Fidelidad en la masturbación.
Soy la mitad de tí que me falta
la que te pesa.
Soy nada, pero da igual.
Todo sigue adelante.
Soy lo que está pasando.
Love will tear us apart - Nouvelle Vague
He pensado que a veces la música puede decir más que las palabras. Me gusta expresar mis sentimientos con canciones. Haré esto más a menudo...
Elegir o seguir recto
Es difícil tener que elegir, si sabes que cualquier elección hiere a otra persona. El efecto mariposa, pero de corta distancia.
¿A quién quieres más, a tu papá o a tu mamá? Bien, pues ahora has de asesinar a uno de ellos con tus propias manos.
Cada gesto es una pena, una amargura para el alma de alguien a quien quiero. Solo puedo ir recto, porque si me desvío lo más mínimo hacia cualquier lado, mueren almas inocentes. Si mantengo un perfecto equilibrio, sólo muero yo. Un poco. ¿A quién no le compensaría? Prefiero no respirar.
No me guía un sentimiento de bondad. Es el sendero solitario de quién sólo quiere vivir y dejar vivir, incluso morir y dejar vivir. De quien no pide nada más a nadie. No quiero tener una vida en cada mano y tener que elegir, simplemente.
Así, sigo recto. Intentando que el tiempo pase despacio hasta que algo cambie y la elección no sea mía. Pasar a ser espectador de la ejecución, y no el verdugo que elige una víctima y salva un culpable. Que pase algo. Quizás papá tenga la dignidad de suicidarse. Socorro, Deus ex machina. Que ocurra algo mientras se me ocurre algo.
En todo caso, si muriendo salvo a alguien, moriré con una sonrisa. ¿Probamos?
¿A quién quieres más, a tu papá o a tu mamá? Bien, pues ahora has de asesinar a uno de ellos con tus propias manos.
Cada gesto es una pena, una amargura para el alma de alguien a quien quiero. Solo puedo ir recto, porque si me desvío lo más mínimo hacia cualquier lado, mueren almas inocentes. Si mantengo un perfecto equilibrio, sólo muero yo. Un poco. ¿A quién no le compensaría? Prefiero no respirar.
No me guía un sentimiento de bondad. Es el sendero solitario de quién sólo quiere vivir y dejar vivir, incluso morir y dejar vivir. De quien no pide nada más a nadie. No quiero tener una vida en cada mano y tener que elegir, simplemente.
Así, sigo recto. Intentando que el tiempo pase despacio hasta que algo cambie y la elección no sea mía. Pasar a ser espectador de la ejecución, y no el verdugo que elige una víctima y salva un culpable. Que pase algo. Quizás papá tenga la dignidad de suicidarse. Socorro, Deus ex machina. Que ocurra algo mientras se me ocurre algo.
En todo caso, si muriendo salvo a alguien, moriré con una sonrisa. ¿Probamos?
El crítico
Llega a los sitios juzgando, con la mirada del que ha perdido la inocencia. Con ojos que miran, ven, encuentran, saben interpretar y seleccionar. Se asoma a todos los rincones desde una distancia segura, y rebusca entre lo superfluo.
Pero no es capaz de crear. Sus manos no traducen lo que su cerebro representa, y sabe perfectamente dónde se equivoca. Ni siquiera puede reproducir lo que ha visto y oído, aquello que retiene y asimila cada día.
Sin prejuicios, distingue aquello que sucede a diferente nivel. Incluso en sus propios actos distingue las consecuencias, paso a paso.
El crítico, el juez implacable que comprende todo menos las causas. El observador neutral que nunca ha sido capaz de implicarse, falto de talento. El vacío de aquello que se nos niega cuando pensamos que lo tenemos todo. El vampiro cautivo del violín a la luz tenue de una vela. Envidiando con toda su negra alma a aquel que es capaz de sufrir.
He visto su mirada astuta, y no entiendo por qué le conozco.
Pero no es capaz de crear. Sus manos no traducen lo que su cerebro representa, y sabe perfectamente dónde se equivoca. Ni siquiera puede reproducir lo que ha visto y oído, aquello que retiene y asimila cada día.
Sin prejuicios, distingue aquello que sucede a diferente nivel. Incluso en sus propios actos distingue las consecuencias, paso a paso.
El crítico, el juez implacable que comprende todo menos las causas. El observador neutral que nunca ha sido capaz de implicarse, falto de talento. El vacío de aquello que se nos niega cuando pensamos que lo tenemos todo. El vampiro cautivo del violín a la luz tenue de una vela. Envidiando con toda su negra alma a aquel que es capaz de sufrir.
He visto su mirada astuta, y no entiendo por qué le conozco.
Héroes & Demonios
No hay héroes. Nos comportamos casi al azar, acciones fruto de decisiones que no se pueden medir, ni valorar, mucho menos juzgar. Esas acciones pueden ser apreciadas o despreciadas por el resto, en base a decisiones que no se pueden medir, ni valorar. Constantemente. Y cada uno a su medida, todos nos equivocamos. Porque no sabemos realmente nada de nosotros mismos, y por supuesto sólo intuimos el exterior. No somos sujetos, somos objetos semi conscientes perdidos en un entorno de objetos más o menos animados, para los que hemos establecido unas reglas arbitrarias en nuestro letargo cognisciente.
Tampoco hay demonios, claro. Sólo incomprensión o desfases crónico-culturales, supongo. Todos podríamos ser el ser más vil o el más glorioso en culturas o épocas diferentes. No hay héroe que se salve de ello, ni demonio tan abominable.
Tampoco hay demonios, claro. Sólo incomprensión o desfases crónico-culturales, supongo. Todos podríamos ser el ser más vil o el más glorioso en culturas o épocas diferentes. No hay héroe que se salve de ello, ni demonio tan abominable.
¿Estás harto? Cambia
Estoy harto de silencios.
De no saber lo que pasa.
De que me juzgues por tus errores.
De que me des las sobras si te pilla de camino.
De que tengas preparadas las respuestas
y no escuches más preguntas.
De que pretendas que es culpa mía.
De que te creas tus mentiras
y de creerlas yo.
De hijas de puta que se creen diferentes,
salvo en la falsa modestia que mata la culpa.
De las posturas indiferentes
y de la falsa racionalidad.
De que me preguntes por qué.
De los diferentes raseros.
De que te olvides de tanto.
De que prefieras seguro a feliz.
Del día a día castrado.
De encontrar mis regalos en la basura.
Estoy harto de tener que convencerme.
De oir que no estuve mal.
De sentirme responsable,
de tener que decidir.
De no poder decir "jódete".
Estoy harto del frío
del ruído
del dolor
de comer
de haber nacido,
de crecer e ir a morir.
De la realidad y de la ficción.
De despertar y de tener que dormir.
Y ahora que me has convencido
de que para mí no has de ser nada.
Jódete.
Estoy harto de tí.
Cambia.
De no saber lo que pasa.
De que me juzgues por tus errores.
De que me des las sobras si te pilla de camino.
De que tengas preparadas las respuestas
y no escuches más preguntas.
De que pretendas que es culpa mía.
De que te creas tus mentiras
y de creerlas yo.
De hijas de puta que se creen diferentes,
salvo en la falsa modestia que mata la culpa.
De las posturas indiferentes
y de la falsa racionalidad.
De que me preguntes por qué.
De los diferentes raseros.
De que te olvides de tanto.
De que prefieras seguro a feliz.
Del día a día castrado.
De encontrar mis regalos en la basura.
Estoy harto de tener que convencerme.
De oir que no estuve mal.
De sentirme responsable,
de tener que decidir.
De no poder decir "jódete".
Estoy harto del frío
del ruído
del dolor
de comer
de haber nacido,
de crecer e ir a morir.
De la realidad y de la ficción.
De despertar y de tener que dormir.
Y ahora que me has convencido
de que para mí no has de ser nada.
Jódete.
Estoy harto de tí.
Cambia.
En Blanco y Negro

Tengo que ser en blanco y negro.
Como un señor, de gabardina y sombrero.
En el viejo papel en que acabaré encasillado.
Como un mal actor.
Como un hombre de verdad de gesto duro y cara dura.
Fumándome el aire espeso a través de un cigarro sin filtro.
Calada tras silencio.
Te ordenaré subir a algún avión, me callaré que te amo.
Los dos sabemos que es lo último que quiero.
Tan sólo pídemelo.
Me empaparé hasta los restos de whisky con hielo.
El gesto torcido, cortés desprecio hacia el amor.
Necesito un zippo.
O hablarte y ser en color.
A tí que no estás
No sé si quiero desahogarme o hablarte.
No sé que quiero decirte, ni si te interesa ya.
Ni si quiero que me leas, o a donde quiero llegar.
No sé qué es bueno o quién soy.
No sé como va a sonar.
Quisiera que te arrepintieras.
Que supieras lo mismo que yo.
Que se acabe este absurdo de mierda.
Que cuentes conmigo otra vez.
Quiero ser tu refugio de siempre.
Quiero que vuelvas a ser carne.
No aguanto pensar que es imposible.
No quiero decir nunca más.
No puedo dejar de sentirme a tu lado.
No quiero creer que renuncias a mi.
No quiero que sea solo un recuerdo.
No sé estar sin tí.
No sé pensar nada más.
Sé que no debería ser así.
Sé que puedo hacerlo.
Pero no sé cómo, y no tengo ayuda.
Solo tengo clara una cosa.
Desde el primer momento.
Mucho.
Como a nada en el mundo.
Aún.
A pesar.
Siempre.
No sé que quiero decirte, ni si te interesa ya.
Ni si quiero que me leas, o a donde quiero llegar.
No sé qué es bueno o quién soy.
No sé como va a sonar.
Quisiera que te arrepintieras.
Que supieras lo mismo que yo.
Que se acabe este absurdo de mierda.
Que cuentes conmigo otra vez.
Quiero ser tu refugio de siempre.
Quiero que vuelvas a ser carne.
No aguanto pensar que es imposible.
No quiero decir nunca más.
No puedo dejar de sentirme a tu lado.
No quiero creer que renuncias a mi.
No quiero que sea solo un recuerdo.
No sé estar sin tí.
No sé pensar nada más.
Sé que no debería ser así.
Sé que puedo hacerlo.
Pero no sé cómo, y no tengo ayuda.
Solo tengo clara una cosa.
Desde el primer momento.
Mucho.
Como a nada en el mundo.
Aún.
A pesar.
Siempre.
Hoy
Un hierro al rojo asoma en mi cerebro con un zumbido que pretende ser música. Palpo la cicatriz con esperanza, pero ésta se rompe. Desnudo e inocente, me rompe la nariz y algunas costillas. Cinco minutos más. Otros cinco. Ahora.
El amargo sabor de una arcada a tu salud. Aceite quemado que intenta recorrer mis venas. El vinagre de desearte sobre la herida que no querías ver. Todo lo que me falta.
La oscuridad absoluta en corredores de gélida piedra donde estoy perdido. Cada sombra me parece un ángel. Me abren sus brazos sangrantes, cubiertos de alambre de espino. No existen, pero me he enamorado de varios y los odio por ello.
Algunas personas.
Cuando nadie me ve, mis pulmones se vuelven de acero hasta la garganta. No hay cobijo, me veo allá donde intente esconderme. Sé que soy, porque estoy solo, y no soy nada para nadie. Nadie a quien deba nada. Un escorpión friéndose en zig-zag por el desierto; el lado frío de la cama. La angustia de desear ser tuyo y no poder llorar. De querer escribir y no poder sino escribirte. A tí que no quieres leerme, a quien no debería imaginarme entendiéndome.
Y con mucho esfuerzo, al fin, aunque solo por un rato, la nada. Esperaba encontrarte allí, a tí que sabes el camino más corto. Ahora sé que ya nunca estarás. Sólo me falta acostumbrarme.
Pero no hoy.
El amargo sabor de una arcada a tu salud. Aceite quemado que intenta recorrer mis venas. El vinagre de desearte sobre la herida que no querías ver. Todo lo que me falta.
La oscuridad absoluta en corredores de gélida piedra donde estoy perdido. Cada sombra me parece un ángel. Me abren sus brazos sangrantes, cubiertos de alambre de espino. No existen, pero me he enamorado de varios y los odio por ello.
Algunas personas.
Cuando nadie me ve, mis pulmones se vuelven de acero hasta la garganta. No hay cobijo, me veo allá donde intente esconderme. Sé que soy, porque estoy solo, y no soy nada para nadie. Nadie a quien deba nada. Un escorpión friéndose en zig-zag por el desierto; el lado frío de la cama. La angustia de desear ser tuyo y no poder llorar. De querer escribir y no poder sino escribirte. A tí que no quieres leerme, a quien no debería imaginarme entendiéndome.
Y con mucho esfuerzo, al fin, aunque solo por un rato, la nada. Esperaba encontrarte allí, a tí que sabes el camino más corto. Ahora sé que ya nunca estarás. Sólo me falta acostumbrarme.
Pero no hoy.
Eterno adolescente
Siempre vagando por calles meadas, intentando molar. Liándome un porro, la litrona entre las rodillas. Cuando me levante acabaré peleando a gritos, solo medio en broma, con mi manada. Tatuajes, y mas acero que cara en la cara. Música en los cascos, que se escucha desde la esquina. Mi ropa estridente, mi gorra perenne y pantalones a media asta por la infancia que ya he dejado atrás.
Buscando un polvo que contar mañana, una historia increíble o una resaca. Sin interés por vivir otra vida que la madrugada en los callejones de las drogas y los chinos que quieren venderme "servesauneulo". Sin nada más que lo que llevo puesto y mi filosofía inocente pero iracunda. Poesía barata para seducir quinceañeras, poco más.
No tengo sitio, porque no clavé mi cruz en lo alto del monte. No había centuriones, ni Magdalenas. Condenado de por vida a la inmadurez. El dolor de huesos que me acompañará siempre. Cicatrices de tercer grado.
Siempre seré un mocoso imberbe a mis ojos. No me perdono mi adolescencia. Llego a tarde a superarla. El ente oscuro ha ganado otra batalla.
Buscando un polvo que contar mañana, una historia increíble o una resaca. Sin interés por vivir otra vida que la madrugada en los callejones de las drogas y los chinos que quieren venderme "servesauneulo". Sin nada más que lo que llevo puesto y mi filosofía inocente pero iracunda. Poesía barata para seducir quinceañeras, poco más.
No tengo sitio, porque no clavé mi cruz en lo alto del monte. No había centuriones, ni Magdalenas. Condenado de por vida a la inmadurez. El dolor de huesos que me acompañará siempre. Cicatrices de tercer grado.
Siempre seré un mocoso imberbe a mis ojos. No me perdono mi adolescencia. Llego a tarde a superarla. El ente oscuro ha ganado otra batalla.
These are a few of the things I can't have
Dejar de aullar cada noche a la luna.
Ser medio feliz y no sentirme solo.
Comer de tu mano, que bebas de mí.
Son algunas de las cosas que no puedo tener.
Ser como un niño, el niño que he sido.
Ver a mi lado solo a quien yo quiero.
Respuestas sinceras, actos de fe.
Son algunas de las cosas que no puedo tener.
Cuando todo va bien,
Cuando estoy convencido,
Cuando el amor puede al asco...
Simplemente me obligo a recordar
todas las cosas que no puedo tener.
Y vuelvo a mi noche, vuelvo a ser yo.
Ser medio feliz y no sentirme solo.
Comer de tu mano, que bebas de mí.
Son algunas de las cosas que no puedo tener.
Ser como un niño, el niño que he sido.
Ver a mi lado solo a quien yo quiero.
Respuestas sinceras, actos de fe.
Son algunas de las cosas que no puedo tener.
Cuando todo va bien,
Cuando estoy convencido,
Cuando el amor puede al asco...
Simplemente me obligo a recordar
todas las cosas que no puedo tener.
Y vuelvo a mi noche, vuelvo a ser yo.
Tías, coños y mujeres
El género femenino es fascinante. Me encantan tías, coños y mujeres. Creo que así es la división del género en mi oscura y retorcida cabeza. Cada una con sus cualidades.
Las tías son mayoría; entes de género femenino que se diferencian de mí en algunas características físicas, mentales y espirituales básicas. Matices sin trascendencia, como la manera de enfocar algunas cosas, la composición de los rasgos, intereses… Supongo que se reduce todo a un condicionamiento por la memoria genética.
Pueden ser guapas o feas, listas o tontas, simpáticas o bordes…
Las tías que son majas molan. Mola que haya tías a tu alrededor, y si están buenas, mola más que estén contigo en público. Siempre aportan algo diferente a las conversaciones, suelen saber escuchar, y por alguna razón cuesta poco sincerarse con ellas.
Coños hay bastantes. Una tía puede ser un coño, no es excluyente. Pero la categoría superior manda. Eso sí, no hay nada despectivo en el término “coño” para mí.
Un coño es una tía por la que me siento sexualmente atraído. A veces me los cruzo por la calle, otros son tías hasta un buen día en que me doy cuenta de que quiero sentir su piel desnuda bajo la mía, mi piel desnuda dentro de ella y saber qué cara pone cuando goza, cómo agradece al hombre que le acaba de amar fugazmente hasta el orgasmo.
Un coño puede serlo por su sonrisa, por sus ojos, o cualquier parte de su anatomía. Por su forma de mirar, de hablar o incluso de vestir. Por su olor o su tacto. Por como decore y adorne su cuerpo. Por una frase, un gesto. Porque he soñado con ella.
Hay coños que me muero por catar, pero no trago como tía.
Las mujeres escasean. Generalmente, basta un vistazo para saber que una mujer es mujer. No puede ser un coño ni una tía. La categoría superior manda. Pero a veces me equivoco y tardo en reconocerlas si no es al primer segundo frente a ella.
Las mujeres son el fiel reflejo de Eva. Las mujeres llevan dentro a todas las mujeres de la historia. Son una obra de arte que da gusto contemplar, da igual lo que estén haciendo. Es mujer todo el rato, y cada gesto, movimiento o suspiro están impregnados de feminidad. Las mujeres son reinas, y si una reina te ama te conviertes en el rey.
Delante de una mujer me vuelvo imbécil y me siento vicioso solo por mirarla.
Sólo puedo amar a una mujer. Y no puedo estar sin hacerlo. Quien sabe cómo la amo, sabe que la amo como se merece.
Te amo.
Las tías son mayoría; entes de género femenino que se diferencian de mí en algunas características físicas, mentales y espirituales básicas. Matices sin trascendencia, como la manera de enfocar algunas cosas, la composición de los rasgos, intereses… Supongo que se reduce todo a un condicionamiento por la memoria genética.
Pueden ser guapas o feas, listas o tontas, simpáticas o bordes…
Las tías que son majas molan. Mola que haya tías a tu alrededor, y si están buenas, mola más que estén contigo en público. Siempre aportan algo diferente a las conversaciones, suelen saber escuchar, y por alguna razón cuesta poco sincerarse con ellas.
Coños hay bastantes. Una tía puede ser un coño, no es excluyente. Pero la categoría superior manda. Eso sí, no hay nada despectivo en el término “coño” para mí.
Un coño es una tía por la que me siento sexualmente atraído. A veces me los cruzo por la calle, otros son tías hasta un buen día en que me doy cuenta de que quiero sentir su piel desnuda bajo la mía, mi piel desnuda dentro de ella y saber qué cara pone cuando goza, cómo agradece al hombre que le acaba de amar fugazmente hasta el orgasmo.
Un coño puede serlo por su sonrisa, por sus ojos, o cualquier parte de su anatomía. Por su forma de mirar, de hablar o incluso de vestir. Por su olor o su tacto. Por como decore y adorne su cuerpo. Por una frase, un gesto. Porque he soñado con ella.
Hay coños que me muero por catar, pero no trago como tía.
Las mujeres escasean. Generalmente, basta un vistazo para saber que una mujer es mujer. No puede ser un coño ni una tía. La categoría superior manda. Pero a veces me equivoco y tardo en reconocerlas si no es al primer segundo frente a ella.
Las mujeres son el fiel reflejo de Eva. Las mujeres llevan dentro a todas las mujeres de la historia. Son una obra de arte que da gusto contemplar, da igual lo que estén haciendo. Es mujer todo el rato, y cada gesto, movimiento o suspiro están impregnados de feminidad. Las mujeres son reinas, y si una reina te ama te conviertes en el rey.
Delante de una mujer me vuelvo imbécil y me siento vicioso solo por mirarla.
Sólo puedo amar a una mujer. Y no puedo estar sin hacerlo. Quien sabe cómo la amo, sabe que la amo como se merece.
Te amo.
Zanahorias
Si existe un infierno, un lugar diseñado para hacernos sufrir toda la eternidad, no es como se ha pintado. Un lugar de calor eterno, de pinchazos y pesadillas inerminables no tiene sentido. Hay algo más cruel.
Un lugar que parezca nuestro lugar natural, que creamos controlar. Un lugar terrible a la vista de todos, pero capaz de ofrecer esperanza. Esperanza de salvación, de uno mismo, de uno y su familia o del mundo. Falsas speranzas en forma de fe o de amor. Esperanzas a medida que abarcan la salvación de tantos como quieras.
Pero esa salvación nunca llega. Siempre está igual de lejos, como la zanahoria para un asno. Pero sigue andando, andando hacia ella. Si supiera que no puede cogerla dejaría de andar. Pero entonces, ¿de qué serviría?
Por eso este mundo no deja de ofrecernos momentos. Instantes en los que todo parece cuadrar y que desde fuera apestan a cinismo, a hipocresía, a alcohol.
En realidad, ya hemos vivido. Y no debimos hacerlo muy bien, porque esto tiene que ser el infierno.
Un lugar que parezca nuestro lugar natural, que creamos controlar. Un lugar terrible a la vista de todos, pero capaz de ofrecer esperanza. Esperanza de salvación, de uno mismo, de uno y su familia o del mundo. Falsas speranzas en forma de fe o de amor. Esperanzas a medida que abarcan la salvación de tantos como quieras.
Pero esa salvación nunca llega. Siempre está igual de lejos, como la zanahoria para un asno. Pero sigue andando, andando hacia ella. Si supiera que no puede cogerla dejaría de andar. Pero entonces, ¿de qué serviría?
Por eso este mundo no deja de ofrecernos momentos. Instantes en los que todo parece cuadrar y que desde fuera apestan a cinismo, a hipocresía, a alcohol.
En realidad, ya hemos vivido. Y no debimos hacerlo muy bien, porque esto tiene que ser el infierno.
Cuando tú no me matas
Me matas y das vida a ese otro yo. A ese bobo que vive en una rima o en una leyenda. El que celebra y no envidia.
Dejadnos. No le necesitamos. Nos hundimos. La banda sigue tocando, y su melodía lenta parece un quejido, pero es un canto. Una oda a la soledad, himno al hastío; la marcha de la desidia. Es una escala de grises. Compás pesado, graves bombos. Como el vals de un funeral.
Cuando tú no me matas disfruto de esa lenta agonía. Cuando tú no me matas quiero quedarme a ver como nos hundimos, como se hunde todo. A demostrar la indiferencia que él no sabría. A ahogar sus sollozos y gritos de niña asustada. Yo me encargaré de recordarle sus culpas y errores. Todo el dolor que he causado, aprovechándome de sus sueños, y he hecho suyo.
Ven a matarme. Libera al estúpido incapaz de enfadarse ni por su propio bien. Mátame y vivirá en una farsa de causas justas y almas gemelas. Mátame y creerá amarte para siempre.
¿Serías capaz de matar?
¡Mátame!
Dejadnos. No le necesitamos. Nos hundimos. La banda sigue tocando, y su melodía lenta parece un quejido, pero es un canto. Una oda a la soledad, himno al hastío; la marcha de la desidia. Es una escala de grises. Compás pesado, graves bombos. Como el vals de un funeral.
Cuando tú no me matas disfruto de esa lenta agonía. Cuando tú no me matas quiero quedarme a ver como nos hundimos, como se hunde todo. A demostrar la indiferencia que él no sabría. A ahogar sus sollozos y gritos de niña asustada. Yo me encargaré de recordarle sus culpas y errores. Todo el dolor que he causado, aprovechándome de sus sueños, y he hecho suyo.
Ven a matarme. Libera al estúpido incapaz de enfadarse ni por su propio bien. Mátame y vivirá en una farsa de causas justas y almas gemelas. Mátame y creerá amarte para siempre.
¿Serías capaz de matar?
¡Mátame!
Proceso
Cuidar a los tuyos.
Respetar a todo el mundo.
Los valores ya no tienen sentido. La subversión nos ha comido y el niño se ha vuelto tigre. Hemos perdido hasta el significado de tantas palabras y nos da igual. Porque tenemos cosas más importantes que hacer que saber quién es el que tengo al lado. Saber qué quiere y que le gusta, saber qué cosas no soporta.
Y hacer, hacer algo tan tonto como tragarse el orgullo de vez en cuando y desahogar la ira sin hacer daño. Apartarse para no chocar con quien anda de frente en la acera. Escuchar a quien tiene algo que pedirnos y está dispuesto a ofrecer una "miserable" sonrisa a cambio. Cuidar a quien nos cuida. Conceder. Regalar.
Yo me importo una mierda. No soy nada. Soy lo que hago por ti y lo que soy para ti. Soy solo a través de ti aunque no te des cuenta. Uno no puede ser bueno consigo mismo. Tú eres mi bien y lo que me hace ser bueno. Digno.
Porque nadie lo sabe, pero en mi pequeñez, en mi entrega, en mi complacencia autodestructiva, soy. Soy más digno de esta mierda de existencia que ella de mí. El infierno de la esperanza no puede tocarme cuando soy. Soy todas las esperanzas. Soy los sueños de mejoría y el orgullo. Soy bueno, y lo sé.
Y entonces, puedo mirar con sonrisa ladeada al mundo, desde arriba. Veo las vidas y las gentes. Veo los sentimientos como quien lee una valla publicitaria. Y soy capaz de controlarme y todo es un juego de Sims. El tigre sale de la selva y es chamán. Conoce el aura de las cosas.
En ese momento, sé que el infierno me viene pequeño.
Respetar a todo el mundo.
Los valores ya no tienen sentido. La subversión nos ha comido y el niño se ha vuelto tigre. Hemos perdido hasta el significado de tantas palabras y nos da igual. Porque tenemos cosas más importantes que hacer que saber quién es el que tengo al lado. Saber qué quiere y que le gusta, saber qué cosas no soporta.
Y hacer, hacer algo tan tonto como tragarse el orgullo de vez en cuando y desahogar la ira sin hacer daño. Apartarse para no chocar con quien anda de frente en la acera. Escuchar a quien tiene algo que pedirnos y está dispuesto a ofrecer una "miserable" sonrisa a cambio. Cuidar a quien nos cuida. Conceder. Regalar.
Yo me importo una mierda. No soy nada. Soy lo que hago por ti y lo que soy para ti. Soy solo a través de ti aunque no te des cuenta. Uno no puede ser bueno consigo mismo. Tú eres mi bien y lo que me hace ser bueno. Digno.
Porque nadie lo sabe, pero en mi pequeñez, en mi entrega, en mi complacencia autodestructiva, soy. Soy más digno de esta mierda de existencia que ella de mí. El infierno de la esperanza no puede tocarme cuando soy. Soy todas las esperanzas. Soy los sueños de mejoría y el orgullo. Soy bueno, y lo sé.
Y entonces, puedo mirar con sonrisa ladeada al mundo, desde arriba. Veo las vidas y las gentes. Veo los sentimientos como quien lee una valla publicitaria. Y soy capaz de controlarme y todo es un juego de Sims. El tigre sale de la selva y es chamán. Conoce el aura de las cosas.
En ese momento, sé que el infierno me viene pequeño.
Por fin
Por fin palabras.
Para nadie, yermas, sin vida.
Palabras que no significan porque nada son.
Por fin nada.
Palabras tan muertas como cualquiera.
Peros y nuncas.
Por fin pero.
Apenas silencios rotos,
Casi todo blanco.
Dolor en las caras,
Por fin frío.
Palabras que tiñen de negro.
Negrura que todo oscurece
Por fin, mi oscuro yo.
Por fin, no puedo.
Para nadie, yermas, sin vida.
Palabras que no significan porque nada son.
Por fin nada.
Palabras tan muertas como cualquiera.
Peros y nuncas.
Por fin pero.
Apenas silencios rotos,
Casi todo blanco.
Dolor en las caras,
Por fin frío.
Palabras que tiñen de negro.
Negrura que todo oscurece
Por fin, mi oscuro yo.
Por fin, no puedo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
